¿Se atreverían los artistas falleros a tocar los temas escabrosos en la Exposición del Ninot?. Porque hablar de la crisis es sencillo. Hacer chanzas a Rita Barberá, también. Pero faltaba por ver si se le metía mano a Urdangarín. Pero no. El ex jugador de balonmano no aparece como figura. Sólo como alusión en Bilbao-Maximiliano Thous, en un retrato del rey, quien sostiene en la mano un marchamo de chorizo «Furtangarín» y una foto de la familia real en la que se le caen los embutidos rojos. Y Emarsa apenas recibe una alusión en la Plaza de Segovia, pero sin escarnio en retrato.
La gran novedad en la muestra es la presencia, por primera vez en el «cap i casal», de Alberto Fabra. Protagonista por el ERE de Televisión Valenciana (Peris y Valero-Cuba), vestido de futbolista con la publicidad del Aeroport de Castelló (Padre Doménech) y en el fondo del mar, ahogado por la deuda de la Generalitat (Pintor Segrelles). Surge Fabra y se apaga Camps, que apenas tiene un par de presencias relacionadas con el juicio de los trajes. Rita Barberá, en diferentes acepciones, con especial intención la escena «Wonder Rita y la enagua maldita», sigue siendo la reina, dejando sólo un poco de margen a Mariano Rajoy y su política de recortes y a un Zapatero en clara regresión. En el fútbol destaca la presencia de un noctámbulo Miguel, con la camiseta luciendo ya la nueva publicidad.
La lucha por el indulto va a repetir los protagonistas del año pasado: Almirante Cadarso defenderá el título con la familia de payasos que sufre para llegar a fin de mes y tendrá como competidor una revisión de madre amamantando a bebé. José Luis Santés y José Puche frente a frente. Sueca intentará colarse con Coco Chanel.















